¿Y ahora qué? (Manual no oficial para mujeres maduras en busca de propósito)
Llega un momento en la vida en que te miras al espejo y piensas:
“Ok… ya crié, trabajé, sobreviví… ¿y ahora qué hago conmigo?”
De pronto tienes tiempo, ese tiempo que antes no existía, y en lugar de libertad total… aparece una sensación de vacío o de estar un poco perdida.
Antes creíamos que el propósito venía con instrucciones claras.
Spoiler: no viene. Y menos con letra grande.
Ser mujer madura es como abrir la nevera mil veces esperando que aparezca algo nuevo…
pero esta vez, la sorpresa eres tú.
Tal vez tu propósito no es algo gigante ni dramático.
Tal vez es algo mucho más simple y poderoso:
- Reírte más (aunque sea sola 🤭)
- Decir “no” sin culpa
- Hacer eso que siempre dejaste “para después”
- O simplemente… estar en paz contigo
Porque sí, ya no estás para perder tiempo…
pero tampoco para perder la oportunidad de empezar de nuevo.
El propósito no siempre se encuentra.
A veces, se inventa.
Se inventa con un cafecito, un poco de valentía y cero ganas de pedir permiso.
Y si todavía no lo tienes claro, tranquila.
A esta edad ya sabemos algo importante:
La vida no se resuelve… se disfruta.
Aunque sea con lentes, pastillas en la cartera y un café en la mano.
Porque al final, en la Edad Dorada,
no se trata tanto de encontrar el gran propósito de la vida,
sino de seguir viviendo la tuya con una sonrisa y el corazón en paz.
Para más reflexiones sobre vivir cada etapa con conciencia, humor y propósito, te invito a visitar:
https://deliaiaboni.com/

