Cuando te das cuenta de que tu vida no es el cuento que soñaste… y aun así está buena 😅

Había una vez… yo.

Con planes perfectos, sueños organizados y un futuro digno de película romántica.
Yo de verdad esperaba a mi príncipe azul, con caballo blanco y todo.

Todo iba a ser lindo, ordenado… y con final feliz a las 9:00 p.m., después de una cena saludable, donde mi esposo, mis cinco hijos y yo nos sentábamos a compartir nuestro día.

Corte a la realidad:

La vida no vino con guion.
Vino con sorpresas, giros dramáticos, dolor, llanto y personajes inesperados…
y con días en los que cenar cereal ya cuenta como logro del día.

Y ahí estás tú, un día cualquiera, dándote cuenta:
“Hmm… esto no era exactamente lo que había planeado.”

Pero espera.

Porque también te das cuenta de algo más:

No es el cuento que soñaste… pero tiene sus propios momentos increíbles.

Al final, solo tuve un hijo, un gato y un esposo amoroso.
Y, ¿sabes qué? También está bien.

Tiene aprendizajes que no pediste (pero bueno, ya que vinieron…).
Tiene una versión de ti más fuerte, más real… y definitivamente más interesante.

Porque, seamos honestas:
si todo hubiera salido perfecto… sería un poquito aburrido, ¿no?

Así que sí, tu vida no es ese cuento perfecto.

Pero es una historia real, con drama, comedia y giros que ni Netflix se atrevería a escribir.

Y lo mejor de todo…
todavía estás en medio del capítulo.

Aún hay tiempo de crear y hacer esos sueños realidad.

Moraleja:
No es el cuento que soñaste… pero puede ser una historia que valga la pena contar.

Si esta historia también te hizo pensar… te invito a seguirme y descubrir más en www.deliaiaboni.com 💫

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