Consejos que le daría a Delia María joven (con café y sin drama)

Querida yo joven:

Respira… sí, respira. No todo es tan urgente como crees. La mayoría de las cosas que hoy te quitan el sueño, en unos años ni las vas a recordar (y las que sí, te van a dar risa). Especialmente la del jovencito de la moto. No es tan importante como hoy sientes.

No trates de agradarle a todo el mundo. Spoiler alert: no se puede. Y además, cansa muchísimo. Sé amable, pero no te olvides de ti en el proceso.

Aprende a amarte y, sobre todo, a valorarte tú misma. Vales oro, chiquita, y un día lo verás y, sobre todo, lo vas a sentir. Yo sé que en este momento te ves como una chica fea, flaca y tonta; nada más lejos de la verdad.

Cuida tu mente como cuidas tu celular: cuando algo no funciona, reinicia, apaga, descansa. Dormir también es productividad, aunque nadie lo diga en voz alta.

Confía más en tu intuición. Esa vocecita interna casi siempre tenía razón… y cuando no, igual aprendiste algo. Esa vocecita puede ver y sentir cosas que tú no puedes ver.

Ah, y disfruta más el momento. Menos “¿qué va a pasar?” y más “qué bonito es ahora”.

Yo sé que la frase “Juventud, divino tesoro” no tiene importancia ahora, pero créeme: esa frase es una realidad importante.

La vida no es perfecta, pero sí puede ser consciente, divertida y tuya.

Recuerda, Delia María: la juventud es para equivocarse, no para ser perfecta.

Con cariño,

Tu yo más sabia… y con menos prisa ☕✨

🌿 Para más reflexiones sobre vivir cada etapa con conciencia, humor y propósito
Te invito a visitar:

👉 https://deliaiaboni.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Carrito de compra