Hay una etapa en la vida de muchas mujeres que no aparece en ningún libro de instrucciones: la famosa “generación sándwich”.
Ese momento en el que estás en medio de todo.
Cuidas a tus hijos 👶
Cuidas a tus padres 👵
Cuidas a tu esposo y al hogar 🏡 (cocinar, lavar, limpiar…)
Y a ti… te toca esperar turno.
Mientras unos te dicen:
— “Mamá, tengo hambre”
Otros preguntan:
— “¿Ya tomé la pastilla?”
Y tú, en silencio, te haces una pregunta importante:
— “¿Yo ya comí?” 🤔
Ser todo para todos… también pesa
Ser el centro que sostiene a todos es profundamente valioso, pero también agotador.
A veces sientes que no llegas a todo.
Que te falta energía.
Que te falta tiempo.
Que te faltas tú.
Y eso es completamente humano.
Porque aunque eres el corazón de la familia ❤️, también eres una persona que necesita pausas, cuidado y espacio propio.
No es perfección… es amor en acción
No lo estás haciendo perfecto.
Pero lo estás haciendo TODO.
Estás dando lo mejor que puedes con lo que tienes cada día.
Y eso ya es muchísimo más de lo que crees.
Un recordatorio importante
Cuando te sientas agotada o abrumada, recuerda:
Es una bendición poder compartir tiempo con tus padres.
Es una etapa intensa… pero también profundamente significativa.
Y sí, a veces ese café o té termina frío ☕️
Pero incluso en medio del caos, hay pequeños momentos que cuentan.
Y si hoy solo sobreviviste…
Ya es suficiente 🙌
Mañana seráPara más reflexiones sobre vivir cada etapa con conciencia, humor y propósito, te invito a visitar:
https://deliaiaboni.com/ otro día.

